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INSA INDELMA cuenta con un área de producción agrícola que supera 20.000 hectáreas; todas administradas según el Sistema Integral de Trazabilidad que mantiene el historial completo de cada etapa.

Una cualidad diferenciadora, que nos permite un exhaustivo seguimiento del maní desde el momento mismo de la siembra hasta su llegada al consumidor.

Cada lote es secuencialmente procesado y a cada cambio de lote se efectúa una completa limpieza, en evitación de mezclas.

INSA-INDELMA S.A. cumplimenta todos los requerimientos exigidos por la Norma Europea 178/202.




Cada producto entregado cumple con la siguiente identificación:

Semillas (tipo, generación reproductiva)
Suelo y plantación (calidad y acondicionamiento del suelo, calendario de siembra y cosecha
Proceso (rendimiento por granulometría)
Calidad a lo largo del proceso (análisis físicos y químicos)
Certificados de calidad para exportación, realizados por entidades independientes, como SGS Y JLA, debidamente supervisados por autoridades argentinas (SENASA); fitosanitario, laboratorio, control de peso y conteo, calidad y acondicionamiento, aflaltoxinas, funigación, limpieza y acondicionamiento de contenedores, etc.


PROCESO

TRABAJO EN EL CAMPO

El ciclo de siembra y cosecha del maní se desarrolla con arreglo a un calendario que abarca desde el mes de Octubre al mes de Mayo, cuando da comienzo el proceso de industrialización propiamente dicho.

Todo comienza con la siembra, para ello se elige cuidadosamente las tierras más aptas para su cultivo. Esta tarea es realizada por profesionales especializados luego de comprobar la fertilidad natural de los suelos y la textura más adecuada que garantice la obtención de frutos maduros y sanos. Debe destacarse que en la Argentina no se utiliza fertilizantes de ningún tipo para cultivar el maní.

La preparación de los suelos se determina según la necesidad de cada lote, tratando siempre de no exceder el laboreo para no afectar su estabilidad e impedir, además, la erosión hídrica y eólica de los mismos. Por ello en muchas ocasiones se utiliza la “siembra directa" para no producir ninguna rem e el consumo de maní argentino implica el consumo del maní menos contaminado del mundo, libre de fertilizantes e insecticidas.

Alcanzada la madurez de los granos, se procede a la arrancada de las plantas mediante la utilización de modernas maquinarias. Esta tarea se realiza con especial cuidado, ya que influiria desididamente en la calidad final del maní.

La última tarea que se realiza en el campo es la cosecha de las vainas. Cosechadoras de última generación, con gran capacidad
trabajo, permiten recolectar las vainas con mínimas perdidas, conservando perfectamente su calidad. A continuación comienza el proceso industrial propiamente dicho.



TRABAJO EN LA PLANTA

CONTROL DE CALIDAD EN RECEPCIÓN

Cuando los camiones llegan a planta provenientes del campo se toman las muestras
para determinar la calidad de la mercadería recibida. El análisis físico se realiza en laboratorios propios y el análisis químico para determinar la presencia de aflatoxinas se realiza en laboratorios independientes pertenecientes a una certificadora (JLA o SGS)

PRELIMPIEZA
En este punto el maní sufre otro proceso de prelimpieza más completo, separando
todo tipo de cuerpos extraños (piedras, palos, tierra, etc.) y todo tipo de impurezas,
dejándolo en óptimas condiciones para la siguiente etapa del proceso. El mismo, en
este nivel, provoca la separación de los granos sueltos de las vainas, destinándolos a un depósito para su posterior envío a fábrica para la extracción de aceite, fabricación de pellets con la pulpa, etc.

DESCASCARADO
Toda la materia prima proveniente de la prelimpieza ingresa al sistema de descascarado para la ruptura de la cáscara a través de cilindros utilizando para la primera etapa tres, para la segunda dos y para la tercera uno, lo que asegura la separación de vainas de los granos por tamaño. La cáscara producto de este tratamiento es transportada a través de un sistema de aspiración a un depósito para su posterior destino: fabricación de alimento balanceado, combustible para calderas, etc.. Responsables de nuestro el compromiso con la conservación del medio ambiente evitamos la quema a cielo abierto.

VIBRADO
Todo el maní procedente de la etapa anterior es sometido al proceso de separación de impurezas a través de mesas vivradoras neumáticas que, mediante un sistema de flujo de aire, separan por peso específico todo cuerpo extraño, granos rotos producto del descascarado, etc.. Todo el rechazo producto de este proceso es almacenado para su posterior destinación.

SELECCIÓN POR MÁQUINAS ELECTRÓNICAS
Máquinas fotoeléctricas bicromáticas separan los granos que presenten algún daño, cuerpos extraños, granos de otro color que difieran del color standard del maní confi tería que se quiere obtener. El rechazo se almacena juntamente con el de la etapa
anterior hasta su posterior destinación.

INSPECCIÓN FINAL (PICOTEO)
El maní procedente de la selección electrónica ingresa a una inspección final con el factor humano, con granos de maní conducidos a través de una cinta transportadora
donde personal especializado elimina todo cuerpo extraño, grano defectuoso o de otro color que la etapa anterior no hubiere separado.

CLASIFICACIÓN POR TAMAÑO
El maní seleccionado ingresa al proceso de tamañado mediante zarandas planas a efectos de definir granulometría de acuerdo a estándares ya establecidos en cantidad de granos en la onza (28,35 grs.). La determinación de la granulometría se realiza con
zarandas planas de agujeros redondos ó tajo de acuerdo a la necesidad.

EMBOLSADO, ETIQUETADO Y ALMACENAJE
Finalizado el proceso de selección, el maní se deposita en tolvas por calibre, especial
mente acondicionadas con balanza de corte automático para su envasado en bolsas de yute ó polipropileno de 50 kgrs. cada una. Una vez finalizada está etapa el maní selec cionado embolsado por calibre se predispone para su almacenamiento en depósitos que reúnen condiciones óptimas de temperatura, humedad e higiene.

DESPACHO
Con el fin de mantener la calidad del producto final, INSA-INDELMA S.A. cuenta con autorización para la consolidación en planta -Aduana, Senasa, Surveyor- a través de contenedores cuidadosamente acondicionados para que a su arribo a destino el producto continúe con su condición de alimento apto para consumo humano.

CONTROL DE CALIDAD FINAL Y AUTORIZACIÓN PARA LA EXPORTACIÓN
En una exportación los controles permanentes realizados por INSA-INDELMA S.A. deben ser controlados por SENASA, certificadora oficial. El paso siguiente es la cumplimentación de otros certificados emitidos por certificadoras independientes autorizadas –como SGS Y JLA- que, a su vez, deben ser supervisadas por SENASA.
Certificado de Resultados (JLA).
Informe de Resultados (JLA)
Muestras para análisis de Aflotoxinas. Análisis por HPLC (SGS)
Inspección de limpieza y acondicionamiento del container (SGS)
Verificación visual de fumigación realizado por los despachantes (SGS)
Análisis de determinación de peso (SGS)
Control de peso y relleno de contenedores (SGS)
La exportación es finalmente autorizada por medio de un CERTIFICADO FITOSANITARIO emitido por SENASA.
Alcanzada la madurez de los granos, se procede a la arrancada de las plantas mediante la utilización de modernas maquinarias. Esta tarea se realiza con especial cuidado, ya que influiría decididamente en la calidad final del maní.
La última tarea que se realiza en el campo es la cosecha de las vainas. Cosechadoras de última generación, con gran capacidad de trabajo, permiten recolectar las vainas con mínimas perdidas, conservando perfectamente su calidad. A continuación comienza el proceso industrial propiamente dicho.


 







 

TECNOLOGIA



La capacidad de proceso y calidad del producto final está basada en la alta tecnología utilizada en la selección del maní y la capacitación del personal encargado del proceso en cada una de sus etapas, con el fin de dar cumplimiento a los más exigentes parámetros de calidad del mercado.

La planta cuenta con un depósito de productos terminados que cumple con las condiciones de temperatura, humedad y sanidad nece
sarias para almacenar el maní. El producto ya envasado, apto para la exportación, se carga en contenedores para su traslado a p
se deriva a otra nave de la planta donde es tostado para su posterior repelado. Así se consigue un producto con un mayor nivel de industrialización.






 

INSTALACIONES


INSA-INDELMA S.A. cuenta con una planta de proceso muy moderna, equipada con la última tecnología en selección de maní y mano de obra altamente capacitada para tal fin. La constante investigación e innovación en las distintas etapas de producción respaldan la labor de nuestro personal cualificado, involucrado en el objetivo de obtener el mejor producto y dar satisfacción al cliente.

CONTAMOS CON CELDAS DE ACONDICIONAMIENTO Y ALMACENAJE DE APROXIMADAMENTE 20.000 TONELADAS Y UNA CAPACIDAD DE PROCESO DE 120 TONELADAS DIARIAS DE MANÍ TIPO CONFITERÍA APTO PARA EXPORTACIÓN.

   

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